Energia Eolica

Nosotros utilizamos el viento, una fuente inagotable de energía sin tener que luchar ni morir por ella, sin calentar la tierra, sin agotar los recursos para futuras generaciones. No nos apoderamos del viento, porque el viento cruza las fronteras emocionales y políticas de pueblos, países, y continentes. No hay que buscarlo, viene solo y nos trae energía. No destruye nada, ni siquiera el paisaje, sino al contrario, lo conserva. Porque cuando nuestros hijos y nietos encuentren nuevos recursos y nuevas formas de producción de energía, los aerogeneradores se desmontarán y se reciclarán y el paisaje estará como ha estado antes del montaje de los aerogeneradores.

El viento es la corriente de aire que se desplaza entre una zona templada y otra fresca. El cambio de temperatura es provocado por el sol, por tanto el viento también proviene del sol.

Desde miles de años se esta utilizando la energía eólica para la navegación y el desplazamiento de las aves migratorias. Desde siglos se ha usado la energía eólica para la transformación del trigo en harina, para el bombeo del agua y para la producción de electricidad a niveles modestos. Con la llegada de la alta tecnología, y electrónica hemos logrado recoger la energía del viento y almacenarlo en nuestro sistema eléctrico.

No solamente el viento cruza fronteras, sino que la electricidad producida traspasa fronteras a través de las infraestructuras de interconexión, y conecta pueblos y países.
Durante miles de años la humanidad ha aprovechado la fuerza del viento.